sábado, 27 de septiembre de 2014

FRASE DONDE TE ENCUENTRAS


SAN MIGUEL ARCANGEL

MI – Quién
Ka – Como
El – Dios (Elohim)

El 29 de septiembre es el día dedicado a San Miguel Arcángel,  jefe de los ejércitos de Dios. Es muy interesante ver que San Miguel Arcángel aparece como elemento de protección común  en el marco de diversas religiones:  Judía, Islámica y Cristiana (Ortodoxa, Católica, Anglicana y Copta), Testigos de Jehová, Adventistas y Mormones (Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días).

“Y se trabó una batalla en el cielo.  Miguel y sus ángeles iniciaron el combate contra el dragón, y el dragón peleó con él y sus ángeles y no pudieron resistir, y no hubo para ellos ya un lugar en el cielo”  Apocalipsis 12,7.

Para la iglesia católica y ortodoxa San Miguel es el patrono y protector de la iglesia universal y sus fieles.

En el Islam es uno de los 4 principales arcángeles.  Yibril o Yibrail – Gabriel, Azra´il – Azrael, Mika´el – Miguel e Israfil – Rafael (Algunos musulmanes lo consideran entre un número de 10 arcángeles).

Para los hebreos San Miguel es el protector de Israel y patrono de las sinagogas. Como reza una de sus oraciones: “Miguel, príncipe de la misericordia, ora por Israel”.

En el judaísmo, San Miguel conjuntamente con Gabriel y Rafael, anunciaron el nacimiento de Isaac y protegieron al pueblo de Israel durante su travesía por el desierto.

En la Iglesia Copta, San Miguel será quien toque la trompeta que anunciará el día del juicio final. (Tesalonimenses 4,16).

Para los Mormones,  (Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días), San Miguel es considerado el “Angel Mayor”.

Para los Testigos de Jehová, y Adventistas es el mismo Dios que se representa como San Miguel, es el mismo Jesucristo, ser divino, no un ángel.

En los “pergaminos del Mar Muerto” es reseñado como el “príncipe de la luz” conductor del rayo azul zafiro (rayo de protección y redención).

San Miguel Arcángel es el guardián del reino de la manifestación, el centro de la existencia,  su rayo azul atraviesa todos los demás reinos y los ilumina. Protege al cielo de las fuerzas del mal y en el plano humano protege al hombre entre el bien y el mal.

Se le representa usualmente, como soldado, rango de general romano, con armadura.  También, se le representa portando en su mano derecha su espada de rayo azul y en la izquierda la balanza de la justicia (es guerrero y justiciero por excelencia), pues según la tradición romana, él pesará las almas el día del juicio final.

Alrededor del mundo encontraremos miles de iglesias, basílicas, monumentos, capillas y estatuas en honor a San Miguel Arcángel.  Algunos de ellos muy antiguos, de otras creencias paganas que posteriormente fueron dedicadas a San Miguel.


Entre los lugares más famosos dedicados a San Miguel, encontramos en Francia,  “Le Mont Saint-Michel”, enclavado en un islote de granito en La Mancha, Normandía-Bretaña Francesa.  Este monasterio, famoso por las bajas de las mareas del Atlántico que lo rodea, es visitado por más tres millones de turistas cada año.

Invocación de Protección y ayuda: “San Miguel arriba, San Miguel abajo, San Miguel delante, San Miguel detrás, San Miguel a mi izquierda, San Miguel a mi derecha, San Miguel, San Miguel, San Miguel (3 veces).


L. CEDEÑO S.

domingo, 21 de septiembre de 2014

LA SOLEDAD


“La soledad no tiene que ser lúgubre o en blanco y negro… La soledad es una gran maestra que me ha enseñado a ocupar mi tiempo y respetar mis silencios” 
L. Cedeño S.                                                                  
                                                                         
La soledad es una amiga incondicional, siempre dispuesta a acompañarnos.  Puede entrar por la puerta principal, sin invitación, sin equipaje e instalarse en nuestra alma, en nuestro corazón, si límite de tiempo.  Como huésped, apreciado y recién llegado, nos sentiremos cómodos con su presencia.

Será una grata compañía, al menos en principio, pues compartiremos con ella largas horas de quietud y silencio. Es una gran amiga que solo responderá con nuestros propios pensamientos y sentimientos, porque es una gran maestra en el arte de escuchar nuestro corazón. No se molestará si estamos de mal humor, si reímos, o lloramos. Puede darnos algún consejo que ilumine nuestra mente.

Sin importar el motivo que nos acerque a ella, bien por trabajo que requiera concentración, por alguna enfermedad, porque necesitemos superar el final de una relación, por confinamiento,  por un duelo, por tristeza o simple decisión personal, la soledad ya estará presente, observándonos fiel y atentamente.  Mientras compartamos con ella debemos verla como lo que es, una amiga invisible, no la vemos, pero está ahí a entera disposición, siempre lista para acompañarnos.
 
Pero ante todo, debemos recordar que la naturaleza humana requiere afecto y compañía real, estar solo (sin una relación emocional, íntima), no es igual a ser solitario (sin relaciones familiares o amistades).  El ser humano necesita relacionarse con sus semejantes, necesita ese contacto físico y espiritual.

La soledad más común es la que toca nuestra puerta cuando reducimos nuestro círculo de amigos, apenas saludamos a vecinos, compañeros de trabajo y conocidos, cuando preferimos quedarnos en casa, en lugar de compartir…  Esta soledad es muy común en nuestra sociedad, no solamente entre personas de avanzada edad, sino también entre personas jóvenes.  La inseguridad  que vivimos en las grandes ciudades inicialmente nos acorrala, nos acomodamos a esa situación y terminamos confinados a nuestros hogares, abriendo la puerta, alojando a la soledad.

Si decidimos “albergar” a la soledad y esta permanece por tiempo prolongado, se convertirá en un huésped no grato, porque puede llevarnos a la depresión, ansiedad o  angustia.  Nuestro propio ser interno nos dirá cuándo debemos dar por terminada la visita de la soledad, nos dirá si necesitamos ayuda para separarnos de ella.

Le daremos las gracias y la sacaremos de nuestro corazón, haciendo espacio en nuestro hábitat espiritual para albergar sentimientos y acontecimientos de alegría y felicidad.


L. CEDEÑO S.

sábado, 20 de septiembre de 2014

FRASE KARMA WD


PARADOJA DE VIDA

Siempre soñamos con un futuro diferente a nuestra realidad, por eso somos seres humanos.  Constantemente sentimos necesidad de  trazar nuevas metas, superar nuevos retos para lograr  alcanzar nuestros sueños y satisfacer nuevos deseos.


 L. CEDEÑO S.

FRASE LA VIDA

… Y un día, al volver la vista atrás nos daremos cuenta que la vida pasa muy rápido, pestañamos y ya han pasado varios años.  Nuestras “ocupaciones” en el diario vivir nos han mantenido cautivos de nuestro trabajo, familia y amigos.  Notamos que a nuestro alrededor han sucedido cosas de las cuales no hemos disfrutado, simplemente se nos pasaron.  Se nos olvida ocuparnos de nuestras propias cosas, vivir nuestra propia vida.



L. CEDEÑO S.

viernes, 19 de septiembre de 2014

PERDONAR

Ante una ofensa, maltrato, una acción de alguien que nos haya ocasionado dolor, humillación, algún hecho que nos haya causado indignación o cualquier situación que nos hizo sentir infelices y que persista en nuestro interior, lo más sano para nuestro propio beneficio es sacarlo de nuestra mente y sobre todo, de nuestro corazón.

El perdón debería ser como una autopista de doble vía… rápida y en ambos sentidos. Me ofendiste, pediste perdón, te perdoné, lo olvidé  y asunto resuelto. 

Lamentablemente no funciona así, quien nos ha lastimado, nos ha hecho daño o nos ha causado dolor, rara vez nos dará una excusa o pedirá perdón.

El más beneficiado con el perdón, es quien perdona, aunque necesariamente ese perdón no esté acompañado por el olvido, al menos inicialmente.  Es fácil decir “yo perdono” pero hay que mirar qué sentimientos albergamos en nuestro interior.

Dicen que quien no olvida no perdona, recordemos que olvidar y perdonar no son sinónimos.  Cuando nos decidimos a perdonar de corazón ya estamos dando un paso importante en la sanación de nuestra mente y espíritu, estamos evitando que ese sentimiento crezca, se convierta en rencor, en resentimiento y nos dañe profundamente.

En el proceso de sanación, cuando tomemos la decisión de perdonar, los recuerdos negativos llegarán inevitablemente pero podemos proponernos cambiar ese pensamiento,  pensando en otra cosa cada vez que nos llegue ese amargo recuerdo. Poco a poco esos recuerdos se irán disipando, se irán espaciando cada vez más al igual que los sentimientos que los acompañan.  El malestar, el dolor, la tristeza, irán desapareciendo.

Sabremos que estamos curados cuando nos llegue el recuerdo de esa persona o situación que nos hizo infelices  y ya no nos importe, ya no nos lastime. El tiempo es el mejor bálsamo para curar sentimientos negativos.


L. CEDEÑO S.