L. Cedeño S.
sábado, 31 de mayo de 2014
TIEMPO
Dicen que el tiempo es el mejor amigo del hombre, todo lo cura, todo lo aclara, corrige errores, pone las cosas en su lugar, dicen que todo llega en el tiempo correcto, aunque muchas veces lo que no tenemos es tiempo... Lo más sabio es dejar que el tiempo pase, evitar que los acontecimientos nos sobrecarguen emocional y espiritualmente para que nos pesen lo menos posible y no dejar que estos acontecimientos nos pisen, marcándonos en el futuro.
L. Cedeño S.
L. Cedeño S.
jueves, 8 de mayo de 2014
Niños del Mundo
Quisiéramos decir tantas cosas en favor de la protección de los niños de todo el mundo. Llevar una palabra de amor y esperanza. No entendemos cómo en pleno Siglo XXI la niñez sigue siendo un mercado. Vemos anualmente "importantes" organismos internacionales que se reúnen, hablan y hablan sin llegar a ninguna mejoría para la triste realidad de la niñez.
martes, 29 de abril de 2014
DESIDERATA
DESIDERATA, del latín "desideratum" que significa "Conjunto de cosas
deseadas" es tal vez, el poema antiguo más conocido, editado y traducido a más idiomas. Oficialmente su
autoría fue otorgada al abogado y filósofo de Harvard Max Ehrnman
(1872-1945). Después de su
fallecimiento, se publicaron sus poemas en 1948, incluyendo entre ellos el
poema Desiderata, a pesar de tenerse conocimiento de la existencia y
circulación de copias del poema, desde 1692, especialmente en la Iglesia
"Old St. Paul´s de Baltimore, Maryland, en Estados Unidos. Cuentan que el pergamino original del poema
fue encontrado en un monasterio en el Siglo XVI. Para la década de los 60´s
Desiderata pasó a ser algo así como un ícono para los movimientos de paz de la
época. En 1976 un tribunal de
apelaciones en Estados Unidos dictaminó que el Poema Desiderata era un
documento de dominio público.
Desiderata, más
que un poema, es una filosofía de vida, un mensaje a la humanidad de todos los
tiempos. Una guía para quien busca la alegría y la felicidad.
"Camina plácidamente por el mundo entre el ruido y las prisas,
recordando que puedes encontrar paz en el silencio.
Mantén buenas relaciones con todos en tanto te
sea posible, pero sin subyugarte.
Enuncia tu verdad tranquila y claramente; y
escucha a los demás, incluso al torpe y al ignorante. Ellos también tienen su historia.
Evita las personas ruidosas y agresivas, pues
son vejaciones para el espíritu.
Si te comparas con los demás, puedes volverte
vanidoso y amargado
porque siempre habrá personas más grandes o
más pequeñas que tú.
Disfruta de tus logros, así como de tus
planes.
Interésate en tu propia carrera, por muy
humilde que sea pues es un verdadero tesoro en las cambios fortuitos del
tiempo.
Sé cauto en tus negocios, porque el mundo está
lleno de engaños.
Pero no por esto te ciegues a la virtud que
puedas encontrar; hay mucha gente que se
esfuerza con heroísmo para alcanzar nobles ideales.
Sé tu mismo. Especialmente no finjas afectos.
Tampoco seas cínico respecto al amor, porque a pesar de las arideces y
desencanto, el amor es tan perenne como la hierba.
Acepta con amor el consejo de los años,
renunciando con donaire a las cosas de
juventud.
Cultiva la pureza y fuerza de tu espíritu para
que te proteja en las repentinas adversidades, pero no te angusties con
fantasías.
Muchos temores nacen de la fatiga y la
soledad.
Más allá de una sana disciplina, sé amable
contigo mismo.
Eres una criatura del universo, al igual que
los árboles y las estrellas; tienes derecho a estar aquí. Y, te resulte o no
evidente, sin duda el universo se desenvuelve como debe.
Por lo tanto, mantente en paz con Dios, de
cualquier modo que le concibas, y cualesquiera sean tus trabajos y
aspiraciones, mantente en paz con tu alma en la ruidosa confusión de la vida.
Aún con todas sus farsas, cargas y sueños
rotos, este sigue siendo un mundo maravilloso.
Ten cuidado, se alegre y esfuérzate en ser
feliz”.
L. Cedeño S.
lunes, 14 de abril de 2014
miércoles, 2 de abril de 2014
FELICIDAD
A CADA PERSONA A QUIEN PREGUNTES TE DARA UNA RESPUESTA DIFERENTE SOBRE LA FELICIDAD Y TODOS ESTARAN EN LO CIERTO, PORQUE LA FELICIDAD DEPENDE DEL INTERIOR DE CADA UNO...
“Summun bonum” o el bien supremo, la consideraban los filósofos. En latín, derivada del vocablo “Felícitas” sobre la felicidad se ha escrito casi tanto como del amor, el desamor o la guerra.
La felicidad en el mundo moderno se asocia
erróneamente con el dinero y las satisfacciones que éste proporciona. La alegría que sentimos con la adquisición de
cosas materiales tendemos a confundirla con la felicidad. Sin embargo, la alegría es un
momento, es efímera porque obedece a una emoción, a una circunstancia. Por supuesto, cuando estamos alegres, por la
razón que sea, nos sentimos felices. La
alegría, el placer del momento pasa, pero la felicidad va más allá porque más
que emocional es psicológica, es un estado interior, un sentimiento, es más serena,
sosegada, más plena, porque cuando entendemos el verdadero sentido de la
felicidad hemos aprendido a sentirla y sobre todo a cultivarla, cuidarla y
disfrutarla internamente. La felicidad se construye en la medida de nuestras
experiencias personales, pasando por algo así como una alquimia personal, hemos entendido que la felicidad no es un
estado de perfección en nuestra vida ni en nuestro entorno.
Como seres
humanos imperfectos siempre vamos a desear alcanzar ese “algo” que creemos nos
hará más felices. Muchas personas pasan toda su vida diciendo: “Voy a ser felíz
el día que…”, esperan toda la vida un milagro o un evento que no llega. Aceptar nuestras limitaciones, ubicarnos en
nuestra realidad de vida no es ser conformistas, no es motivo para dejarnos
arropar por la frustración y la depresión, enemigos de nuestra paz interior y
nuestra vida presente.
Se trata de
valorar lo que se tiene y utilizarlo de la mejor manera para nuestro bienestar. Valorar y agradecer aquellas cosas que nos
proporcionan satisfacción interior, cosas grandes o pequeñas de nuestro diario
vivir, que nos hacen sonreir al pensarlas. Si las enumeramos, nos
sorprenderemos de tantas bondades por las que tenemos que dar gracias. Muchas
personas ni siquiera saben que son felices porque no han identificado sus
propios elementos de felicidad, tesoros invaluables como la prosperidad en
muchos aspectos de su vida.
Si nos
comparamos con los demás nunca encontraremos nuestra propia felicidad. Nuestra
felicidad jamás será la de nuestro amigo, familiar o vecino porque cada uno
tiene una visión diferente sobre ella. En
la medida que disfrutamos nuestra felicidad personal, desplazamos la depresión,
bajamos el estrés y la angustia.
Propiciar
momentos felices, disfrutarlos, compartirlos y alargarlos en lo posible, alimenta
nuestra felicidad interior. Recordemos que la felicidad compartida, se
multiplica, se contagia y se disfruta porque la felicidad se trata de eso, de
encontrar felicidad en las pequeñas cosas que nos proporcionan satisfacción en
el diario vivir.
l. Cedeño S.
jueves, 29 de agosto de 2013
L A S A L U D
Gozar de
buena salud es el pilar fundamental en
el día a día del ser humano. Quien no
goza de buena salud, tampoco goza de los placeres cotidianos que nos
proporcionan calidad de vida. Es como la anécdota del mendigo que podía comer
todo lo que no podía comprar y el hombre rico que no podía comer nada de lo que
podía pagar… Cuando se deteriora la salud física también se ha deteriorado
nuestro interior. El hombre siempre ha
tenido claridad en cuanto a ciertos elementos que nos dan o nos quitan la
salud, y así encontramos denominadores comunes a todos los tiempos tales como: Tranquilidad
interior, alimentación, esperanza, estado de ánimo y sobre todo, fe.
He aquí algunas frases célebres sobre la salud:
He aquí algunas frases célebres sobre la salud:
- El que quisiere tener buena salud en el cuerpo, procure tenerla en el alma. Francisco de Quevedo.
- El arte de la medicina consiste en entretener al paciente mientras la naturaleza cura la enfermedad. Voltaire
- Que tu alimento sea tu única medicina. Hipócrates
- El ánimo es la más sana medicina. Salomón
- La esperanza es el mejor médico que yo conozco. Alejandro Dumas, hijo
- Parte de la curación está en la voluntad de sonreír. Séneca
- El ser humano pasa la primera mitad de su vida arruinando la salud y la otra mitad intentando restablecerla. Joseph Leonard
- Las personas más sanas son aquéllas que tienen mala memoria porque olvidan y perdonan fácilmente, no albergan en su corazón odio ni resentimiento. Anónimo
Ante un
cuadro complicado de salud, examinemos
hacia atrás qué acontecimientos nos han golpeado sensiblemente (pérdida de un
ser querido, penas morales o económicas, etc.). Tratemos de recordar qué experiencias nos han
marcado espiritualmente.
Aunque suene
extraño, agradecer a Dios la experiencia que vivimos, agradecer la situación de salud que estemos enfrentando, pedir perdón
y perdonar, sonriendo internamente, orar pidiendo a Dios (a la divinidad, al
universo o como le llamemos), pedir el restablecimiento de nuestra salud, pero
pidiendo con sinceridad, con humildad y fervor, concentrándonos y dando gracias
por nuestra sanación, puede ser el camino más corto hacia la curación deseada,
una curación verdadera porque se genera desde nuestro propio interior y en
armonía divina.
Cuando
conseguimos esa paz interior, aún en medio del deterioro de salud,
experimentamos un inexplicable estado de felicidad interna que nos llena de esperanza, optimismo y deseo de vivir. La medicina del hombre es
siempre más efectiva cuando se combina
con el efecto placebo que añade la fe.
Podemos citar
al Dr. John Hagelin, PH.D, físico cuántico y educador, quien dice: “Pensamientos más felices conducen a una bioquímica más feliz. A un cuerpo más feliz y saludable. Está demostrado que los pensamientos
negativos y el estrés perjudican al cuerpo y al funcionamiento del cerebro,
porque nuestros pensamientos y emociones están continuamente reconstruyendo,
reorganizando y recreando nuestro cuerpo”
Aunque sea
difícil en los tiempos que vivimos, tratemos de mantenernos física y mentalmente sanos,
aplicando la “Fuente
de la Juventud” que consiste en: bajar
al mínimo el estrés, comer sano y variado, dormir suficientemente, hacer
ejercicio, visualizar y sentir nuestra salud de cuerpo y mente , y sobre todo,
no perder el sentido del humor! Por
algo dicen que la risa es un remedio infalible.
Gracias Dios
por todas los dones, las experiencias, la Salud… La Vida! A Sonreír!!!
L. Cedeño S.
martes, 13 de agosto de 2013
PERSONAS - Vida/Aprendizaje
“Conserva en tu vida
aquellas personas que llegan para hacer de ti una mejor persona”
Una frase muy sabia,
porque a lo largo de nuestras vidas encontraremos cientos de personas. Entre las numerosas personas que veremos desfilar,
habrá de todo: El sincero, el parlanchín, el deshonesto, el malhumorado, el
virtuoso... Entre todos ellos,
aprenderemos a seleccionar a quienes nos llamen la atención por sus cualidades
o por empatía. Lo más importante de ese trato, de esa convivencia con tantas
personas diferentes, es que, sin
excepción, cada una de ellas será para
nosotros un maestro que nos dejará un aprendizaje.
Aprenderemos que
existe un grupo: Familiares (hijos, padres y hermanos)
que siempre nos
acompañarán, y de los cuales es casi imposible apartarnos, porque nos llegan en
orden divino… Todas las demás personas
que encontramos en nuestro camino son elegibles (amigos, compañeros de trabajo,
jefes, vecinos, parejas sentimentales, con quien casarnos, etc.) Dependerá de cada uno de nosotros escoger
quién será nuestro maestro.
Tengamos presente que
pueden aparecer en nuestras vidas personas en “segunda oportunidad”, personas que
tal vez hicieron todo para perdernos… Posiblemente nos defrauden
nuevamente. Ese tipo de experiencia nos
enseñará que es mejor apartarse de los círculos viciosos. Siempre aparecerá, en
algún momento, alguien que nos deba una
disculpa, el punto importante es que ya no nos importe… Ya habremos dado gracias por la experiencia. Aprenderemos que la soledad no es excusa para frecuentar a
quienes nos han maltratado, personas que no merecen nuestra atención.
La experiencia nos
enseñará que no es necesario atraer a nuestro entorno a muchas personas, que
esos maestros llegan en el momento preciso.
La experiencia también nos enseñará que aquéllos que ya no están a
nuestro lado tal vez cumplieron su
misión con nosotros, o nosotros con ellos.
Si sentimos deseos de
saber de alguien, significa que es importante, que por algo existe en nosotros
ese sentimiento, aprenderemos a buscarla, a comunicarnos con ella porque luego puede ser
tarde.
De nuestras
experiencias aprenderemos que el centro de nuestra existencia somos sólo
nosotros mismos. No centraremos nuestra vida en nadie más.
Aprenderemos que para
una mejor calidad de vida no tenemos
necesariamente que interactuar con todo el que nos rodea, podemos escoger a las personas que consideremos de sentimientos nobles, aquéllas que siempre tienen
algo positivo que decir sobre los demás, aquéllas que no ofenden de palabra u
obra, quienes no maldicen y prefieren guardar silencio cuando la situación se
presenta incómoda. Aprenderemos a protegernos, guardando distancia,
cordialmente, de aquéllos que nos causan malestar o inquietud. Aprenderemos a vivir, convivir el día a día
con quienes nos toque en cada momento, dando Gracias por todas las experiencias
vividas.
Somos Luz, atraigamos
personas de luz para iluminar nuestras vidas!
L. CEDEÑO S.
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